MANIFIESTO

Este es un medio que me permite publicar crónicas, investigaciones, reportajes en profundidad, entrevistas que, por su extensión o por los temas y la manera en que se redactan no caben en espacios tradicionales. Es decir, son de más largo aliento. Se pretende hacer una aportación a la información pública, por tanto, se incorporan las restricciones que tiene cualquier medio de prensa, como la veracidad hasta donde lo permita la evidencia, corroboración, uso de fuentes públicas y otras de quienes por alguna razón válida prefieren que no surja su nombre, pero que pueden ser acreditadas por el periodista. Si bien, para lograr la atención del lector, utilizaré los recursos más convenientes que pueda emplear, literario, histórico, testimonial, humorístico, documentalista y otros que reflejen el lugar desde donde miro, pero sobretodo, lo que se expone. Al fin de cuentas, se trata de narrar una realidad que, creo, debe ser contada, aunque algunas veces esa verdad parezca deslizarse por el camino de la ficción, y siempre lejos del. espectáculo.

Por otro lado, la objetividad de la información no excluye la fuerte motivación con que se publica. Esto es periodismo de denuncia, periodismo negro o “muckraker”. El periodismo intencional provee un marco más ancho de la realidad, de tal suerte que promueva el cambio social mediante una mejor comprensión de los acontecimientos, de ahí el lema del Blog: promoviendo la metamorfosis social. Reed, Hersey, Kapuściński, Wolf, Wallraff, Talese, Thompson, Aleksievich, Gatis, Caparrós, Guerriero,Villoro, entre muchos otros, modelaron un periodismo amplio que en todo momento los periodistas debemos tener en cuenta. Intentaré que estas páginas no desmerezcan demasiado esos grandes nombres que me sirven de norte.

El logo de Prensa Intencional

Se preguntarán porqué se incluye la representación del número PI en el logo de Prensa Intencional. Evidentemente notarán que las siglas de este blog, Prensa Intencional, forman la letra PI. Ciertamente, esa similitud casual no sería causa suficiente para incorporar el símbolo del número. Sin embargo, incluirlo me ayuda a reforzar otros principios de este recurso informativo, y que muy bien podrían derivarse de ese mítico número cuyo origen se puede trazar a la era de los babilonios.

, o PI, en su definición estándar, es la relación entre la longitud de una circunferencia y su diámetro, es un número irracional y una constante matemática importante. Su valor es de 3.14, al que habrá de agregarse, hasta ahora de manera infinita, dígitos decimales que no repetirán un patrón o serie. La búsqueda de su valor real o aproximado en todas las culturas del mundo es fascinante, así como es la búsqueda de la verdad de los filósofos, o de los hechos de los historiadores, y más recientemente, de los periodistas.

Aunque se puedan fijar a grandes rasgos las verdades, los hechos, siempre tienen matices que podrían, como hace la extensión de los decimales en PI, ayudarnos a comprender un poco mejor la complejidad de aquello que investigamos. Es decir, la realidad o verdad no es ni única ni fija, sino que contiene variables que debemos tener en cuenta.

Número irracional es PI y no puede reducirse a la fracción de dos números enteros, como tampoco la realidad se sujeta al maniqueísmo, sino que se desliza por una amplia variedad de zonas grises. A medida que se extienden los decimales de PI se puede precisar mejor ciertos eventos de ingeniería y física, así como un periodista puede acercarse mejor a la verdad de unos hechos con más cantidad de información y contexto. Un periodista (o más de ellos) debe aspirar a descubrir la mayor parte que le sea posible de los hechos y verdades.

Dragón o serpiente ouróboros, que se muerde la cola, representa la naturaleza cíclica de las cosas. Es el círculo, esa línea que se encuentra a si misma y que podría reflejar a su vez, con cierta extremación, el trabajo periodístico continuo, incansable y su intención de no dejar cabos sueltos. El mismo ouróboros de los alquimistas, significando su búsqueda de la esencia de las cosas. Sin pasar por alto, debo reconocer, la penosidad que significa el mito de Sísifo, y que tan bien conocemos los periodistas. Es conocida la frase de “un trabajo redondo”, es decir, al que no se le escapa nada. Aunque, deben notarlo, en el logo de Prensa Intencional se rompe la continuidad de la línea, significando no otra cosa que se intenta incluso ir más allá de un trabajo completo y atrapar, posiblemente, alguna trascendencia importante. Ese es un objetivo alcanzable cuando se utilizan recursos que no son típicos del periodismo diarista basado en la contestación a las 5 preguntas básicas que debe responder toda nota -quién, qué, dónde, cuándo y porqué (Who, What, Where, When, Why)- sino otros, ya arriba mencionados.

Otros creen que la decimosexta letra del alfabeto griego es un número divino, místico o al menos enigmático. Esta sombrilla me permite amparar reportajes que no solamente se anclan en meros datos, sino que posibilitan aventurarme en interpretaciones basadas en ideas de la ciencia social, míticas o religiosas.

Final e infinitamente, debo agradecer a Obed Andrè Betancourt Ward, mi hijo, por su iniciativa, elaboración y asesoría del logo de Prensa Intencional, trabajado con gran conveniencia en Word Press.